21 noviembre, 2007

El mal menor

Aunque muchos no lo sepan, Desapareció una noche no es el primer trabajo de Ben Affleck detrás de las cámaras (sin contar su labor como productor y el guión de Good Will Hunting). Su primera incursión como director fue a través del cortometraje I killed my lesbian wife, hung hern on a meat hook, and now I have a three picture deal at Disney. En el medio, lo que todos conocen: apogeo y decadencia, de ganar un Oscar como guionista –junto a su amigote Matt Damon- a filmar fiasco tras fiasco. Su reciente labor en Hollywooland parece haber roto la mala racha. Su actuación en este típico film noir le valió la Copa Volpi en el Festival de Venecia. Ahora bien, ¿de qué lado debemos incluir Desapareció una noche? Sin tratarse de un gran film, estamos frente a un relato ambicioso, de un “realismo sucio” que suele evadirse en el cine norteamericano. Un buen trabajo, diríamos, que si tiene defectos los tiene por exceso y no por carencias.

La historia comienza con el secuestro de una niña de cuatro años en los suburbios de Boston. La pareja de detectives compuesta por Patrick Kenzie (Casey Affleck) y Angela Gennaro (Michelle Monaghan) es visitada por la abuela, desesperada ante el suceso. Su angustia es más fuerte que la de su propia hija, exponente del mundo marginal en el cual le ha tocado vivir. Finalmente la pareja aceptará colaborar con la policía para resolver el caso. Lo que ellos no pueden prever es que se han metido en un espiral difícil de salir (moralmente) ileso.

El rostro entre aniñado e ingenuo de Casey Affleck le sienta a la perfección a su personaje. Esa máscara lo acompañará en todo el relato. Si la premisa es la reconstrucción de un caso –a la manera de los clásicos policiales-, hacia la mitad del film esa esperable articulación de “causas” y “consecuencias” que conducen –por lo general- a un happy end pasa a ser otra cosa. El relato se desarticula, y la mayor parte de los personajes “buenos” y “malos” comienzan a mostrar aristas que los convierten en más ambiguos. Y por lo tanto, más interesantes.

El problema surge cuando algunas situaciones son excesivamente subrayadas. No por la puesta en escena, que delimita espacios cerrados casi claustrofóbicos y oscuros (tal vez la objetivación de la mente de los criminales). Sino por el pobre tratamiento de los diálogos y algunas marcaciones actorales que sobredimensionan lo que en la primera parte del film estaba sugerido.

De policial clásico a fábula moral, el relato también gana intensidad. Que el final intente ser condescendiente con una mirada paternalista y algo maniquea sobre las instituciones sociales también es inquietante, tal vez no lo suficiente para olvidar lo que vimos antes.

Ezequiel Obregón.


Desapareció una noche


TITULO ORIGINAL: Gone baby gone.
DIRECCIÓN: Ben Affleck.
GUIÓN: Ben Affleck, Aaron Stockard; basado en la novela de Dennis Lehane
ORIGEN: Estados Unidos.
AÑO: 2007.
GÉNERO: Drama.
ACTORES: Casey Affleck, Michelle Monaghan, Morgan Freeman
DURACIÓN: 114 minutos.

DISTRIBUIDORA: Buena Vista Internacional.

TODO VERDE Y UN ÁRBOL LILA, de Juan Carlos Gené

Unas valijas en la antesala llaman nuestra atención. Ya dentro de la Orestes Caviglia del Cervantes – por fin, otra vez el teatro vivo en ese escenario -, una larga mesa blanca llena de cartas. Allí está Juan Carlos Gené para poner en claro que , si la forma de contarlo ha sido fruto de la labor creativa de tres años, la historia está documentada en las cartas de la tía abuela de la actriz Daniela Catz, Lotte Laser, conservadas por su hermano Rudi, un joven emigrante judío alemán llegado a Buenos Aires en 1939. Mientras él intenta abrirse camino aquí, del otro lado del mar tanto Lotte como sus padres, le insisten en que debe conseguir las visas para que ellos puedan ingresar en nuestro país dejando apenas entrever la dimensión del peligro que los acecha y la miserable condición a la que progresivamente se ven sometidos.

Lo que el autor hizo fue reconstruir las respuestas de Rudi, al comienzo poco consciente de la gravedad de la situación de los suyos y cada vez más preocupado por ellos, que, en su correspondencia, hablan de cuestiones cotidianas en las que se cuela lo terrible: lo callado adquiere una expresividad contundente. La puesta en evidencia del origen narrativo da paso a la vida del drama. Cada acción física y el uso de cada objeto hacen que la historia se encarne de una manera plástica, potente y conmovedora, desde el canto inicial de Livia Fernán. Contrasta, como blanco sobre negro, la ilusión del muchacho con el empeoramiento de la situación de su familia. Esto se corresponde con la oposición entre la luz del amor mutuo de los jóvenes hermanos (vestidos de blanco, como la larga mesa que hace posible, en el teatro, el encuentro que la distancia real hace imposible) y el espanto que los rodea. Allá, como bien lo ilustran los datos y dibujos de la pizarra, el hacinamiento y la muerte; desde aquí, las puertas que se cierran con excusas hipócritas.

Como espectadores, entendemos más que el hermano que aguarda. El conocimiento del exterminio de los judíos y el abordaje reiterado de estos hechos aberrantes no mitiga el horror y sigue llenándonos de preguntas acerca de la condición humana y la incomprensible justificación del mal. Sin embargo, la obra nos golpea, si cabe, todavía más hondo y más cerca: por un lado, porque la misma Daniela Catz nos cuenta la historia desde ella misma y representando el papel de Lotte y por otro, porque Gené desnuda la complicidad de la legislación argentina que, disfrazada de burocracia, obligaba a los judíos a negociar sus papeles en Cancillería, de manera que se les hacía prácticamente imposible ingresar en el país.


Sin Daniela Catz, no existiría la obra, porque fue ella quien hizo traducir las cartas familiares y por ella llegaron al autor. Sin ella, la puesta no tendría la misma fuerza testimonial. Su trabajo sensible y de profundo compromiso gana intensidad en el juego escénico con Esteban Pérez, cuyo personaje va creciendo – seguramente como en la realidad – a medida que se suceden los hechos. Francisco Cocuzza , con buscada sobriedad, protagoniza una de las escenas más logradas de la obra: el hombre, llevado a la mayor humillación, conserva su dignidad. Livia Fernán, con mucha sutileza, encarna a la madre. Mario Petrosino representa con naturalidad, sin acentos innecesarios, la ambigüedad del funcionario.

La música, la escenografía y el vestuario se ajustan perfectamente a la propuesta, en la que se muestra de manera cruda (y como suele hacer Gené, también didáctica) las vilezas de las que el hombre es capaz y nuestra parte en la “historia universal de la infamia”, pero también se rinde homenaje a la capacidad de supervivencia y amor de las personas que pueden vislumbrar, en el mayor dolor, la belleza del mundo .

Clara M. Ibarzábal

Ficha técnica
Texto: Juan Carlos Gené
Actúan: Daniela Catz, Francisco Cocuzza, Juan Carlos Gené, Esteban Pérez, Mario Petrosini
Escenografía y Vestuario: Carlos Di Pasquo
Música original: Luis María Serra
Asesoramiento: Paula Ransenberg
Asistencia de dirección: Mónica Quevedo
Dirección: Juan Carlos Gené



TEATRO CERVANTES
Dirección: Av. Córdoba 1155
Capital Federal - Buenos Aires - Argentina
Teléfono: 4816-4224
Web: http://www.teatrocervantes.gov.ar
Entrada: $15,00 - domingo - 20:00 hs
Entrada: $15,00 - jueves, viernes y sábado - 20:30 hs

Entrevista a Santiago Giralt

El estreno de UPA! es una buena oportunidad para dialogar con Santiago Giralt: docente, guionista, director, y, al parecer, también actor (este año también actuó en la obra de Daniel Link programada por el Centro Cultural Ricardo Rojas). Según comenta, su equipo (creadores del Manifiesto Grupo Acción) ya mismo trabaja sobre nuevos proyectos.

¿Esperaban la repercusión que tuvo UPA!, desde su presentación en el BAFICI hasta hoy?


Para nada, ha sido una enorme sorpresa para nosotros vivir todo lo que hemos vivido con la película: desde la respuesta del público, de la crítica, la reacción en el BAFICI, la invitación a los Festivales, la ampliación a 35mm, el estreno. La verdad es que lo vivimos con tanta perplejidad que nos cuesta un poco caer a la realidad.

Siendo guionista y a la vez director, ¿cómo valorizás la improvisación actoral? ¿Cuánta improvisación de los actores hay en UPA!?

UPA! es una película completamente improvisada. Como guionista valoro la buena improvisación y descarto la mala, igual que un buen o un mal guión. Como guionista te puedo decir que en UPA! hubo un diseño de estructura dramática muy pensado, muy GUIONADO, los conflictos de cada escena diseñados con cuidado, lo improvisado fueron los TEXTOS que se decían en las escenas. Pero como Camila y Tamae son también guionistas, EVA BAR la editora y coguionista (también es una guionista filosa), todos trabajamos con la cabeza pensando en la historia. La diferencia con un guión clásico es que se escribe para luego filmarlo. Acá se filmo y luego se edito como guión filmado.

¿Cuáles fueron los motivos que llevaron a la formación del MANIFIESTO GRUPO ACCION? ¿Qué tipo de aspectos creativos son los que valorizan?

Valorizamos un arte de lo posible. Estamos cansados de pensar que el cine es un mundo para pocos, donde si no hay millonarios recursos nada puede hacerse y cosas por el estilo. Creemos que para hacer cine hay que tomar una idea motora y llevarla adelante. Que hay que trabajar con las cosas que hay a mano y no dejarse caer por las imposibilidades. Y también hay que defender el trabajo en equipo, la suma de fuerzas vence todo obstáculo.

UPA! tiene una mirada algo patética sobre los personajes -en especial el del director-, pero a la vez hay algo de ingenuidad que los convierte es seres queribles. ¿Qué creen que estos personajes producen en el espectador?

El patetismo de los personajes es lo que los hace universales y los acerca al público. Toda persona tiene una vida pública y una vida privada que tiene momentos altos y bajos. En UPA! quisimos mostrar lo que todos los directores de cine dejan fuera de la foto, esos momentos que se esconden tras la supuesta sonrisa del momento Kodak. Para eso había que indagar en las cosas más "tilingas" del ser cineasta y del ser un artista en la Argentina. La gente parece sentirse muy identificada con Nina, un poco exasperada con Ailén y un poco irritada con Fernando. Pero entienden las razones de todos aunque las desaprueben.

¿Hay un espectador "ideal" para UPA!? ¿Cuál sería?

Creo que el espectador de UPA es el espectador abierto. UPA! cuenta una historia, es entretenida y divertida. Pero tiene un modo de producción, un diseño de sonido y una imagen tan atípicos y crudos que puede resultar un poco chocante para el espectador acostumbrado a la imagen limpia. No creo que UPA! sea una película solo para gente de cine (aunque es cierto que la gente de cine puede entender determinados chistes con más competencia que la gente que no es de cine). Siento que UPA! habilita miradas diferentes.

¿Piensan que el Nuevo Cine Argentino necesita replantearse? ¿Se puede pensar al NCA como un modelo? ¿A qué pautas respondería ese modelo?
No creo que el Nuevo Cine Argentino sea un módulo tan cerrado de películas. Es simplemente un marco temporal donde surgieron una serie de películas interesantes con una aproximación estética nueva dentro de lo que es el cine argentino. No creo que sea tan fácil de describir qué es el NCA o qué reglas lo sostienen. Sí es cierto que hay características que subyacen en mucho del cine producido en los últimos años: personajes silenciosos y errabundos, mucha vida interior y poca expresión exterior de lo que les pasa, líneas argumentales muy leves, finales "como la vida misma", no utilización de la dramaturgia clásica ni de la música extradiegética. Y varias cosas más. Siento que el replanteo principal que tiene que hacerse el NCA es con el público y su relación con él. ¿Porqué los cineastas argentinos no hemos hecho muchas películas que gustan al público? Hay películas que considero abren camino, como Cama Adentro. Pero queda mucho por hacer en este sentido.

¿Piensan como grupo trabajar en otras películas? ¿En qué proyectos estás trabajando?

Como grupo nos hemos multiplicado. Camila y Tamae están desarrollando una película de animación. Eva y yo nos juntamos con Diego Schipani y Alejandro Montiel para hacer un largo que se llama Las Hermanas L. que está en pleno proceso de montaje. Creemos que el trabajo en equipo es algo a defender y es la única manera de hacer cine. Sino, es preferible hacer literatura o pintura. El cine es colectivo, por más que suene a redundancia vetusta.

Ezequiel Obregón

Sobre la desprotección y otros males

Luego de haber filmado La manzana y Pizarrones (presentada años atrás en el BAFICI), Samira Makhmalbaf filmó esta historia pequeña –en cuanto a personajes y situaciones- cuya grandeza radica en las múltiples significaciones que se desprenden de ella.

Nogreh es una joven que vive en el Kabul post-bélico. Debe ocultarle a su padre que asiste a la escuela, lugar en donde manifestará su sueño de ser presidenta. En todo el film esta parte del relato –íntimo- se enlazará con aspectos más familiares. La hermana de Nogreh necesita –por el bien de su bebé enfermo- encontrar a un médico que lo asista. Entre la cotidianidad de la escuela y la problemática familiar se desarrolla el relato de A las cinco de la tarde.

El film refleja varios aspectos ligados a las problemáticas de Medio Oriente (el machismo, el fundamentalismo, la extrema pobreza, la censura) mediante la exposición de la vida cotidiana de su protagonista y la construcción de imágenes simbólicas. Algunas de ellas son muy accesibles, como la rayuela que juega Nogreh, tal vez su personal manera de construir su “propio cielo”. Otras escenas que se repiten varias veces –el cambio de su modesto calzado por unos zapatos de mujer es tan sólo un ejemplo- le dan al argumento mayor contundencia dramática.

Makhmalbaf expone en una historia íntima las contradicciones de una sociedad compleja, y lo hace con una puesta de elaborados encuadres que se detiene en primeros planos como manera de reforzar las subjetividades de una historia que habla por muchos. La defensa que Nogreh hace de la democracia, su mirada idealista sobre el mundo, es la síntesis de una generación que tendrá que hacerle frente a los flagelos antes mencionados.

La secuencia en la cual Nogreh, el joven poeta cautivado por ella, y un soldado francés dialogan, es muy efectiva en torno a la construcción de los personajes y la puesta en superficie de las contradicciones de los países del Primer Mundo. Potencias que proclaman las libertades nacionales, pero cuyo intervensionismo es moralmente dudoso. No obstante, la secuencia puede resultar algo maniquea a la hora de imaginar posibles prototipos intercambiado opiniones de forma “ingenua”.

Como todo film que busca –a través de una historia íntima- hablar de un contexto social y político, el riesgo de rozar el maniqueísmo es bastante frecuente. Excepto en el caso citado, A las cinco de la tarde logra eludirlo. El final es contundente, y subraya lo que antes estaba muy bien desarrollado. No obstante, estamos frente a una película que, gracias a sus méritos formales, logra construir una lúcida mirada sobre la sociedad de Oriente Medio.

Ezequiel Obregón

A las cinco de la tarde

TITULO ORIGINAL: Panj é asr
GUIÓN: Samira Makhmalbaf (basado en un cuenta escrito por Mohsen Makhmalbaf)
DIRECCIÓN: Samira Makhmalbaf
GÉNERO: Drama
ACTORES: Agheleh Rezaie, Abdolgani Yousefrazi, Razi Mohebi, Marzieh Amiri.
DURACIÓN: 105 minutos.
AÑO: 2003
ORIGEN: Irán y Francia
CALIFICACION: SAM 13DISTRIBUYE: 791 Cine

Un itinerario diferente

Dentro del arte contamos con diversas manifestaciones: cine, teatro… La propuesta, esta vez, va de la mano de la pintura. La idea es encontrar un espacio de imágenes dentro de un ámbito diferente.

En esta oportunidad se trata de visitar la muestra del recordado Carlos Gorriarena en el MUNTREF (Museo de la Universidad de Tres de Febrero).

La mejor forma de conocer al artista es a través de su obra, pero nunca está de más repasar la figura del hombre que plasmó la realidad de nuestro país con un pincel en la mano.

Gorriarena nació en Buenos Aires el 20 de diciembre de 1925, se formó con maestros como Antonio Berni, Urruchúa y Lucio Fontana, formó parte de la neo figuración de los 60, se movió por el color y el grotesco, la abstracción, el expresionismo. Entre sus amistades se encontraban Luis Felipe Noé, Ernesto Deira, Rómulo Macció y Jorge de la Vega. por nombrar alguno.

En todo momento a lo largo de su trayectoria manifestó un gran compromiso con la cruda realidad y la política de nuestro país. Un artista intenso que supo reflejar en su obra la pasión que lo movilizó. Supo sostener su compromiso social a través del tiempo ante los distintos contextos políticos que le costó afrontar. Sin más armas que su pincel en mano, como dijo Roxana Miguel en alguna oportunidad.

Para entrar en contacto con el arte no se pierdan la oportunidad de recorrer la muestra de este gran maestro. Quienes acostumbran ir a estas muestras tampoco saldrán defraudados.

Si bien desde enero pasado no está entre nosotros, Gorriarena nos ha dejado su gran producción para admirarla en distintos lugares: desde el Museo de Bellas Artes al MUNTREF, lugar que podremos visitar hasta el 29 de diciembre, tiempo suficiente para poder encontrar el momento ideal para ir a verla. Es una de las pocas oportunidades donde se podrán ver 42 de sus obras, un video ilustrativo y los propios cuadernos del artista donde hacía los bocetos antes de ir a la tela o el cartón.

Recomendado: buscar el cuaderno que tiene una foto de la mujer biónica. Sí, la misma de la serie televisiva de la infancia. Podrán ver el proceso que hace el maestro hasta llegar a la obra que hoy es tapa del catálogo.

Georgina Falbo

Muestra: Itinerarios 1957-2007
Artista: Carlos Gorriarena
Tipo de muestra: 42 Oleos sobre cartónProducción: Museo de la Universidad Nacional de Tres de Febrero
Curadora: Diana WechslerCierre de la muestra: 29 de diciembre de 2007
Horario: Lunes a sábados de 11 a 20hs.
Visitas Guiadas: sábados 15:30hs.

EnSinapsis los invita al teatro

Hola amigos lectores, en esta oportunidad los invitamos a ver dos notables espectáculos:

El primero es CRIMINAL, una comedia inteligente sobre el psicoanálisis. Una transferencia contratransferencial. Se trata de una obra de Javier Daulte con dirección de Marcelo Velázquez. Pueden verla los sábados a las 23.15 horas en "Del Borde Espacio Teatral", Chile 630.

La segunda obra es “El montaplatos”: una comedia de amenaza, un clásico contemporáneo del Premio Nobel de Literatura 2005 Harold Pinter protagonizada por Alejandro Fiore y Fernando Sureda. Pueden verla los sábados a las 21.00 en Belisario Club de Cultura: Av. Corrientes 1624.
¿Cómo obtener uno de los dos pares de entradas? Es muy sencillo, deben escribir a ensinapsisblog@gmail.com, dejando los últimos tres números del DNI.