Javier es un joven actor que continúa su formación en la Escuela de Marcelo Katz, director de Aires (ver nota de Clara Ibarzábal). Aquí comparte sus reflexiones sobre la esencia del clown y -desde luego- el espectáculo del cual forma parte.En Aguas el grupo trabajó con un elemento palpable. ¿Cómo fueron encontrando una dramaturgia que se correspondiera con algo inmaterial como lo es el aire?
El proceso creativo de ambos espectáculos fue muy distinto y no sólo por el elemento en cuestión. “Aguas” se creó con números presentados por alumnos y ex alumnos de la Escuela de Marcelo Katz. A lo largo del año 2007, Marcelo propuso a todos sus alumnos que presentaran números utilizando al agua como eje temático. De todo el material que surgió seleccionó una docena de números, que luego de ser retocados, desarrolló con ellos su puesta en escena.
“Aires” es un espectáculo de la compañía Clun de Katz, en donde los diez clown que actuamos (5 somos también alumnos) recorrimos el proceso creativo de "Aires" desde la página en blanco hasta la obra terminada.
Como participante en el proceso creativo y en la actuación de ambos espectáculos, podría decirte que el hecho de trabajar con los elementos ofrece una cantidad interminable de posibilidades, debido a su universalidad. Claramente, el color y la dinámica que genera cada elemento es completamente distinta. Con “Aguas”, el hecho de estar trabajando en escena con el elemento mismo, mojándonos, salpicándonos, sambuyéndonos, etc., nos posibilitó un juego directo, concreto y muy potente.
Con "Aires", si bien el elemento no es palpable, lo es todo aquello que recibe la influencia de su movimiento. Máquinas sopladoras que generan tormentas de nieve, los sonidos del aire en movimiento, un mundo volátil de burbujas humeantes, sorbetes, el espacio abierto del patio del aljibe, etc. conformaron un pequeño mundo que fuimos creando o descubriendo y que nos invitó a plasmar su dramaturgia. Con el ojo central de Marcelo y con nuestro juego en escena fuimos encontrando en el trabajo con el aire una poética onírica, por momentos apocalíptica y a la vez hilarante y disparatada.
¿Por qué crees que el clown resume como pocas figuras el arte de entretener y el de emocionar?
El clown, como nosotros lo concebimos, no es un actor que compone un personaje. Es la persona misma que deja que afloren todas las cosas que en la vida diaria acostumbramos a esconder. Los temores, el ridículo, las miserias y todo aquello que está en cada uno pero que preferimos ocultar en la vida, es el potencial material de trabajo del clown. Los grandes personajes del teatro clásico saben lo que hacen. El clown no tiene idea y tiene que ponerse a resolver. Esto genera mucha identificación en la gente. El público disfruta mucho ver alguien que convierte en escena las mismas cosas que le pasan a uno y las exacerba y lleva al disparate total. El clown es transparente, vulnerable, deja ver su alma y eso divierte y emociona. En definitiva se trata de reírnos de nuestra humanidad, y por lo tanto celebrarla.
A la vez el clown posee una mirada nueva para todo, una mente simple y un juego permanente con todo lo que encuentra. Es así que construye nuevos mundos a partir de elementos y temas de lo más comunes. Eso lo acerca a la gente. Por ejemplo en "Aires", utilizamos aspiradoras, secadores de pelo, sorbetes de gaseosa y demás cosas domésticas, pero con una mirada nueva, creando cuadros muy bellos y muy cómicos.
¿En qué radica la universalidad del clown?
Tanto en la formación que he recibido como en el concepto de espectáculos en que participo, entendemos al clown del modo en que me he expresado en la pregunta anterior. Y creo que, en rasgos generales, es el modo en que lo concibe la mayoría de los referentes en este país.
No me animaría a afirmar cuáles son los elementos que determinan al clown de modo universal. De hecho hoy y a lo largo de la historia, el término Clown se ha utilizado para una diversidad de artistas y espectáculos tan grande que cuesta llegar a una conclusión de ese tipo. Además los rótulos existentes no ayudan. Está la técnica de clown creada por Jaques Lecoq, que es la que tomamos nosotros. Pero la traducción de la palabra al español es payaso. Por lo tanto somos payasos, pero no con las características que ha institucionalizado el circo para esta figura, ni mucho menos el denominador común de espectáculos infantiles.
Tal vez, la única universalidad del clown sea que es un artista con una gran capacidad de juego convertida en escena, con intensión de emocionar al publico.
Luego hay una cantidad de cosas que podríamos señalar como inherentes universo del clown, pero que no creo que sean condiciones excluyentes: el humor, el contacto directo con el público, la ternura, ser artesanos de sus propios espectáculos, la nariz roja, etc.
A veces escucho o me encuentro con definiciones en libros o en la web de lo que un clown “debe ser” y no me identifico en absoluto. Tal vez deberíamos revisar los rótulos.
¿Cómo se fue elaborando Aires? Si seguimos una línea, ¿podremos ver algún día Fuego, por ejemplo? ¿Lo han pensado?
Cuando Marcelo me convocó para idear un nuevo espectáculo, lo primero que decidimos fue continuar la saga de elementos. Entonces elegimos que era el turno del aire y nos pusimos a bocetar ideas, imágenes y demás delirios para sentar una propuesta para el elenco. Luego el director conformó el elenco, en cual participan algunos clowns que ya estaban en la compañía y otros que fuimos incorporados, mas asistentes, mas diseñadores de objetos, escenografía y vestuario, compositor musical y coreógrafo.
El proceso de elaboración de AIRES fue un laboratorio intensivo con 6 ensayos semanales durante varios meses. Allí experimentábamos con propuestas que traía cada clown, con las bocetadas previamente, y con otras que surgían espontáneamente. Entonces experimentábamos con esas ideas. Uno traía secadores de pelo, otros burbujas y máquinas de humo, o avioncitos de papel, corporización de distintos vientos, etc.
Doy un ejemplo mío: Uno de esos días, yo estaba con mi hijo de tres años en un bar. Mi hijo tenía un jugo de naranja. Yo agarré el sorbete que venía con su jugo y soplé haciendo volar al papel que lo envuelve (acción de lo más conocida). Mi hijo rompió en carcajada. Al día siguiente llevé varios sorbetes al ensayo y propuse usarlos. Comenzamos a probar distintas ideas, y hoy tenemos en "Aires" el número de los sorbetes.
Fueron más de 60 ideas probadas y desarrolladas y todas ellas fueron sugiriéndole a Marcelo y al elenco, un camino a tomar. Luego de madurar las propuestas, Marcelo seleccionó aquello que consideró que rendiría mejor y que ilustrara de mejor modo ese espíritu de espectáculo que empezaba a aparecer. Se trabajaron los números y sus nexos. Luego se terminaron construir los elementos para las escenas, ajustes varios, soluciones técnicas y demases cuestiones de puesta. Vino el estreno y aquí estamos en plenas funciones.
Por supuesto que pensamos continuar la saga de elementos, y de hecho ya se está trabajando en ello. Pronto habrá novedades al respecto.
Contáme cómo es la recepción de la obra.
"Aires" ha tenido una excelente recepción de forma inmediata y eso es una alegría luego de tanto trabajo y tantas horas dedicadas. El patio se llena y gente de todas las edades disfruta muchísimo de cada escena. La obra es realmente muy original y muy divertida. Te puedo asegurar que en un espectáculo de clown, el resultado se nota en seguida. El disfrute del público es muy sonoro. Y en el patio del aljibe del Recoleta está sucediendo algo muy lindo con "Aires".
Ezequiel Obregón



