25 agosto, 2008

Disfrutar del juego

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De la mano de Aníbal Pachano llega al Velma Café Dominó… en Cabaret, un show que invita al espectador a realizar un viaje musical por distintos puntos del planeta. Un music hall que maravilla a todas las generaciones. Es el marco del espectáculo que se estrenó en el 2007 para celebrar los 25 años de la creación del mítico grupo Botton Tap.


A modo del juego de mesa Dominó, se conecta cuadro a cuadro como lo hacen las piezas numeradas del entretenimiento. En el primer acto los cuadros reciben el nombre de China (lugar de origen del Dominó), Oriente, Hindú, Afganas, Can Can Folie y Diamond, entre otros. Se destaca el cuadro Over the Rainbow, en la versión de Israel Kamakawiwo‘ole (fue un popular cantante hawaiano conocido como IZ, quienes quieran escuchar el tema pueden hacerlo en: www.youtube.com/watch?v=Pe5p1BXNCQM&feature=related). La escena se monta en un mágico bosque que recuerda a las hadas de Sueño de una noche de Verano; aladas, coronadas con flores, con delicados y alegres movimientos junto a la infaltable presencia del centauro. Hecho con un mágico realismo que encanta a los espectadores y los transporta a un mundo de ensueño.

En el segundo acto los artistas deslumbran con Cambalache, Paquito da Rivera, Ojos Negros, Libertando, La vida es bella y La Comparsita, en donde se destaca Sofía Pachano junto a su padre. Ambos logran emocionar al público.

Como no podía se de otro modo, casi al final llega el monólogo de Pachano, ácido y enfocado en la realidad del país. Dice lo que muchos comparten con aplausos desde la platea. El personaje que construyó para la obra cuenta con características femeninas; se presenta con pestañas postizas, tacos y lentejuelas, similar al estilo que presentó en Smoke; con perfecta postura y elegantes gestos. Un hombre que puede hacer muchas cosas sin perder el buen gusto.

Para destacar: la participación de Ivanna Rossi como artista invitada, una de las pocas bailarinas que puede bailar, cantar y conectarse con el público desde que pone un pié en el escenario.

En general vale mencionar el trabajo coreográfico de Alejandro Lavallén; el diseño de vestuario que sorprende en forma constante: pasa de sombrillas chinas a galeras y de alas de hadas a faldas acampanadas en un instante. Un gran trabajo que es acompañado por una estratégica tarea de iluminación.

Dominó es un music hall imperdible que recrea el clima del tradicional Cabaret. La estética y la excelencia son dos notas que enmarcan el espectáculo de principio a fin en la cartelera porteña.

Georgina Falbo

Con: Aníbal Pachano, Alejandro Lavallén, Sofía Pachano & Cía.
Artista Invitada: Ivanna Rossi
Vestuario: Mabel Rodríguez - Patricia Fiaño - Aníbal Pachano
Coreografía: Alejandro Lavallén
Prensa: Daniel Falcone
Director Musical: Gaby Goldman
Dirección General: Aníbal Pachano
Velma Café, Gorriti 5520, Palermo Hollywood
Funciones: Viernes 20.30 hs, Sábados 00.15 hs, Domingos 20.00 hs.Localidades desde $50

05 agosto, 2008

Érase una vez en un lugar muy cercano

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The Pillowman: El hombre almohada es una propuesta del circuito teatral comercial que –de seguro- atraerá a varios espectadores por la presencia de Pablo Echarri, consagrado actor televisivo. Como los cuerpos de los niños que son mencionados en la obra, el cuerpo del actor será aniquilado, pero no de las múltiples maneras brutales que se describen en la puesta, sino a través de las significaciones asociadas a su imagen. Interpreta a Katurian Katurian Katurian, un escritor de escaso reconocimiento que escribe cuentos en donde los niños suelen terminar asesinados de las maneras más terribles. El comienzo de la obra lo muestra indefenso, con los ojos vendados en un despacho policial de un país indeterminado que atraviesa una dictadura militar. Luego nos enteraremos que estuvo espiando los papeles que lo han llevado hasta esas circunstancias, que parecen ser un reflejo del horror político en un horror familiar, siniestro en la acepción más canónica del término.

Pillowman opera durante su larga extensión de esa manera: propone un horizonte de expectativas sobre el devenir de la obra que es interrumpido por algún detalle que nos revela una nueva dimensión del horror. Como en un film de David Lynch, cada premisa es puesta en tensión y su resolución implica profundizar la atención sobre una mente en estado de trauma.

El primer hecho traumático de la obra es la alteración de la vida del escritor y la de su hermano deficiente mental (notable actuación de Carlos Belloso). La miserable cotidianidad de ambos es amenazada por una serie de asesinatos a niños que imitan las tramas de los cuentos de Katurian. La primera parte es un abordaje más fáctico sobre estos hechos, con una minuciosa –y a la vez perversa- investigación de dos detectives que revelan la parte más autoritaria del contexto represor. Luego del intervalo (que suspende la tensión acumulada hasta entonces) un video reproduce el cuento más admirado por el hermano de Katurian, para dar paso al segundo acto, mucho más “introspectivo” (y tal vez por eso más aterrador) que el anterior.

Pablo Echarri cumple en un rol complejo, si bien algunos pasajes narrados tienen altibajos. Más que su voz, es su cuerpo –encorvado, tosco- el que le da una dimensión mayor a su composición. La dirección de Enrique Federman supo conducir con oficio a los cuatro actores principales (no hay que olvidar a Vando Villamil y Carlos Santamaría) y la escenografía a cargo de Alberto Negrín reproduce el ambiente hostil que se corresponde con la propuesta general.

La obra puede verse como un reverso de la infancia idealizada, un mapa del horror que deja huella en el espectador por acumulación y fascinación sobre el acto de narrar. El espectador comparte la ansiedad del hermano de Katurian al mismo tiempo que sus admiradas pesadillas -presentadas mediante ficciones- se reproducen en la realidad. Son esos relatos los que rescatan a Katurian de su vida trivial mientras las huellas del horror se apropian de su cuerpo, como el final trunco de una posible ficción en donde el adulto -por una vez- no puede ser victimario. Pillowman reflexiona sobre el acto de narrar, la manera en la que una vida se perpetúa en la Historia a través del arte, por más despiadado que éste sea.

Ezequiel Obregón

Dramaturgia: Martin Mc Donagh
Actuaciones: Carlos Belloso, Pablo Echarri, Carlos Santamaria, Vando Villamil
Dirección: Enrique Federman

Teatro LOLA MEMBRIVES
Av. Corrientes 1280 - Capital Federal
Teléfonos: 4381-0076
Entradas desde: $ 30,00 - Domingo - 19:00 hs
Entradas desde: $ 30,00 - Miércoles y Jueves - 20:30 hs
Entradas desde: $ 30,00 - Viernes y Sábado - 21:00 hs

Rodando: Elogio del movimiento

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La obra de Alejandro Acobino y Germán Rodríguez (también actor) se repuso en la sala No Avestruz y podrá verse hasta el lunes 25 de agosto.

Rodando transcurre entre ruedas: el único personaje nos relata imágenes de un guión cinematográfico con absoluto tecnicismo, los personajes de este guión transitan una ruta y uno de ellos “rueda” una película independiente. Sus voces son reproducidas por este misterioso hombre de porte aristocrático, y se suceden con la misma rapidez y sagacidad con la que marcha su silla de ruedas.

La descripción detallada de los procedimientos técnicos cinematográficos (mayormente en tono de parodia) potencian la presencia del actor, distancian el dispositivo del cuerpo mediatizado (el de los actores / personajes del film) del cuerpo en presencia del misterioso hombre, por eso su valor convival resulta magnificado. En ese sentido, Germán Rodríguez sabe imprimirle a cada gesto, cada movimiento, una potencia implacable que alcanza los mejores momentos en los pasajes humorísticos que recorren la pieza.

Es pertinente remarcar cómo Rodando desorienta al espectador, para luego obligarlo a entrar en una lógica que –como el cine- es pura manipulación del tiempo y el espacio. Tarea oximorónica si tenemos en cuenta que esta lógica está enunciada por un paralítico. De allí los distintos niveles de sentido que el espectador le puede asignar a toda la acción: ¿Se trata de un cineasta frustrado? ¿Es la objetivación de la mente de un personaje? ¿Es un narrador omnisciente que se ha “enamorado” de la técnica que describe? En esa desorientación en la que se inscribe la mirada del espectador Rodando adquiere su mayor singularidad.

La sólida labor de Germán Rodríguez está complementada por un eficaz dispositivo de luces que enfatiza, acompaña, y enriquece su relato. El final es sorprendente y a la vez coherente, responde a la temática de la obra y no rodará inadvertido.

Ezequiel Obregón

Dramaturgia: Alejandro Acobino, Germán Rodríguez - Actor: Germán Rodríguez - Diseño de luces: Sergio Cuchiara - Asistencia artística: José Mehrez - Prensa: Carolina Alfonso - Dirección: Alejandro Acobino

NOAVESTRUZ - Humboldt 1857 - Capital Federal - Teléfonos: 4777-6956 - Entrada: $ 20,00 - Lunes - 21:00 hs

EnSinapsis te invita al teatro

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Hola amigos lectores, en esta oportunidad EnSinapsis los invita a ver Teatro para pájaros y La noche canta sus canciones, dos notables espectáculos dirigidos por Daniel Veronese.

Teatro para pájaros: "Tres parejas del ambiente teatral. Teatro dentro del teatro, como un juego de cajas chinas". La obra puede verse los viernes y sábados a las 21:00 en Fuga Cabrera: Cabrera 4871, timbre C.

La noche canta sus canciones: "Él no quiere salir, ella no puede confinarse a quedarse en el apartamento que comparte con él y su bebe recién nacido. Él es un escritor fracasado, ella una empleada de licencia por maternidad, que encuentra cada vez más difícil cómo justificar su relación con él." La dramaturgia es de Jon Fosse, y la obra puede verse en el mismo teatro los viernes y sábados a las 23:00.

¿Cómo obtener un par de entradas? Muy sencillo: escribir a ensinapsisblog@gmail.com dejando nombre, apellido, últimos tres números del DNI y un teléfono.

Hasta que me llames, de Ana María Bovo

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Por escenografía, sólo dos sillas en el centro, y en un rincón, casi invisible, el teléfono al que alude el título. Desde donde estemos ubicados – por algo se nos pide que no movamos los asientos - podremos ser testigos de este triple relato a dos voces, hechos cuerpo en Araceli Hildebrand y Edgardo Dib. Ella lleva un vestido beige sedoso, sugerente y sencillo; él, una camisa clara, de textura áspera y un pantalón al tono. En boca de ellos, la historia de Penélope, que aguarda el retorno de Ulises, se vuelve un viejo cuento entrañable, no ya la historia lejana del héroe griego que regresa después de largos años de guerra, sino la de una fidelidad eterna y segura. En las voces y los cuerpos de los intérpretes, el relato épico – del que Bovo rescata los episodios salientes y las más aladas palabras – está vivo para quien lo ha leído y para quien lo escucha por primera vez.

Lo mismo sucede con la historia de Leocadia, la mujer que se angustia y resucita al son de los boleros en La flor de mi secreto de Almodóvar. Las palabras siguen siendo imágenes que se escuchan; conservan la potencia y la belleza de la película; no hace falta haberla visto para disfrutar intensamente los momentos en que se la recrea en los movimientos, en los tonos, en la alternancia de las réplicas de los distintos personajes que atraviesan a los actores. La tercera historia que se entrelaza tiene algo en común con las anteriores: la espera amorosa, que aquí funciona como marco. La autora narra aquí otro viaje, a la infancia y, años después, al pueblo, con toda la emoción que esto significa tras un largo camino vital en el que no han faltado profundas heridas, que sentimos como propias.

Tanto la autora como el director han tenido la virtud de confiar en la potencia evocadora de la palabra, en la magia del decir que crea mundos. Con los matices de la voz y los pequeños gestos y los necesarios desplazamientos en el espacio, sumados a algunos apuntes musicales y al sutil juego de luces, nos sumergimos en los universos de estos personajes, en apariencia disímiles y en verdad, tan cercanos. El espectáculo, que parte de una obra de fina factura, apela a la más genuina y pura sensibilidad de quien lo ve y lo escucha, produciéndole un gran placer, que se presiente ancestral: el que surge cuando se disfruta de una buena historia, desde siempre.

La figura armónica de Araceli Haberland y su dulce y expresiva dicción se unen al trabajo de Edgardo Dib, quien encarna con gracia y soltura, alternativamente, a los distintos personajes en los tres relatos que aquí se entrecruzan y espejan, sencillamente, para que gocemos emocionados.

Clara Ibarzábal

Ficha técnico artística: Autora: Ana María Bovo / Dramaturgia: Stella Brandolín, Edgardo Dib, Araceli Haberland / Actuan: Edgardo Dib, Araceli Haberland / Diseño de luces: Leandra Rodríguez / Realización de vestuario: Jorge Maselli / Edición de sonido: Martin Lavini
Banda de sonido: Edgardo Dib / Fotografía: Guillermo Kexel / Diseño gráfico: Victoria Santkovsky / Prensa: Luciana Zylberberg / Arreglos musicales: Gaby Goldman / Producción ejecutiva: Marta Montero / Puesta en escena: Edgardo Dib / Dirección de actores: Stella Brandolín, Edgardo Dib / Dirección general: Edgardo Dib

LA CARBONERA
Balcarce 998 - Capital Federal
Teléfonos: 4362-2651
Entrada: $ 20,00 y $ 15,00 - Viernes - 21:00 hs

Para los más chiquitos

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Clownies enruedados es la primera puesta teatral de un grupo de animadores de fiestas infantiles compuesto por Marina Apat, Federico Buso, Karina Hepner y Esteban Rozenszain.

En esta oportunidad, además del debut, presentan su nuevo disco con el mismo nombre del espectáculo. Incluye la canción de las manos y la del 100 pies.

El escenario sólo cuenta con la presencia de un auto rojo realizado en tela y un atril que va indicando los momentos de la obra. Luego irá cobrando vida con la presencia de los clownies vestidos de verde, violeta y negro; acompañados por sus coloridas mascotas: Leoncio, Rana Clara y Ruperto, Serpentina y Zoquete. Todos juntos emprenden un recorrido enruedado que los conducirá hasta el fin de la obra.

Clownies Enruedados es ideal para niños de uno a 7 años, para verlo junto a los padres y con amigos.

El lugar -por ser un café- está diagramado con mesas y sillas. Allí encontrarán la carta y 3 combos infantiles que no ofrecen lo que cuestan. Lo mejor es buscar otro lugar para merendar.

Georgina Falbo

Velma Café - Gorriti 5520
Vacaciones: Del 26 de Julio al 10 de Agosto, todos los días 15hs.
Precio de las localidades: $20.

Idea: Luz Pearson / Dramaturgia: Gustavo Monje / Adaptación: Gustavo Monje
Actuan: Marina Apat, Federico Buso, Karina Hepner, Esteban Rozenszain
Escenografía: Dina Stasta / Iluminación: Magali Acha / Maquillaje: Mariela Chimales / Diseño de vestuario: Roxana Niedzwiecky / Diseño de arte: Java Solari Parravicini / Fotografía: Ana Luz Sanz / Utilero: Jose Gauto / Asistencia de dirección: Angie Rozas / Prensa: Walter Duche, Alejandro Zárate / Arreglos musicales: Yair Hilal / Producción ejecutiva: Marina Apat, Karina Hepner / Coreografía: Gustavo Monje / Dirección musical: Sergio Di Croce / Dirección artística: Gustavo Monje